Donde termina el mundo

Colon no creyó en un mundo con fin, algo en sus adentros saltaba para avisarle que había algo más allá, este a diferencia de muchos de nosotros, obedeció a esa chispa que ardía en el, y fue así como comenzó una carrera de sueños, que luego se materializaron uno a uno, fue así, como por una persona américa fue colonizada. Entonces me pregunto ¿porque hay tantos sueños frustrados, tantos caminos cerrados por infinidades de barreras?, ¿porque el miedo incesante de no lograr lo que soñamos?; definitivamente en el camino hay voces negativas, el típico “no puedes lograrlo”, el “es imposible”, el “será muy difícil mejor has esto o aquello “, frases tan típicas, tan gastadas, tan añejas como quienes las recitan, dichas palabras no deberían afectarnos y muchos menos lograr desvanecer nuestros sueños, porque todos aquellos que han alcanzado éxito, han sido locos para la sociedad, sus ideas en un principio no calaron, ellos se diferenciaron de los demás atreviéndose a creer en sí mismos , para Colon no había un fin, para Jesús el amor era lo primordial mientras en su época lo importante era cumplir la ley sin amor. Si revisamos a lo largo de la historia veremos hombres y mujeres dejando huellas con ideas tan divergentes que a veces es casi imposible creer que lograron cumplir aquello que soñaron, por eso cuando escucho  voces negativas en mi interior hago caso omiso, puesto que, los típicos lo más lejos que han llegado es tener una vida con dinero pero aburrida y sin plenitud ni paz alguna, para los típicos el mundo tiene un límite alegóricamente hablando, para ellos el mundo acaba, y su mente  esta dentro de un cuadro del cual salir es un pecado penado con la muerte ,  más para los locos, para los soñadores el mundo no acaba, es infinito e ilimitado, para ellos el mundo es un universo de posibilidades.

Me parece un insulto a la vida que seamos tan pobres de mente para ponerle límites a nuestra existencia, ya que si vivir es un don valioso, si el Creador nos trajo hasta aquí es para alcanzar aquello que nuestra mente le ha dado vuelta desde que somos chicos, leí una vez que “los sueños solo mueren, si muere el soñador” y en efecto es así, el mundo acaba donde nosotros decidamos que este acabe, y los únicos responsables del cólera o la felicidad que podamos vivir somos nosotros.  Soñar es bueno, pero trabajar para conseguir lo que se sueña es aún mejor, tenemos segundos, minutos, horas, días, meses, años y una sola vida para ser crear cosas mejores, y a veces permitimos que se nos valla esa única vida pensando que hacer pero nunca llegamos hacer nada porque nos dejamos llevar por el miedo.

Así como mirar las estrellas es una experiencia magnifica, es magnífico que cada uno pueda llegar a cumplir sus sueños,  seriamos un poco más felices, un tanto más reales, sin  murallas que nos detengan, murallas que cabe acatar las imponemos nosotros mismos porque siempre hay miles de maneras distintas de conseguir aquellos que anhelamos, sin cerrojos impuestos en nuestra mente, sin miedos, ni temores, recuerda que lo normal siempre aburre, que los típicos no llegan lejos, que ser la copia de alguien mas no llevara tu nombre a la cima del mundo y que si no tomas ahora la maleta y empacas esos sueños y emprendes el viaje no lo harás nunca, pregúntate constantemente donde termina el mundo y te darás cuenta que este no lo hace y más bien se expande ante nuestros ojos. Hay una línea delgada entre los que sueñan y los que no, y esa línea es la determinación acompañada de constancia y fe.

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